
Han pasado
más de veintisiete años desde el estreno de una de las cintas pioneras de los efectos por computadora, misma que causó revuelo entre los animadores de aquella época, dando lugar a que muchos de ellos, temerosos de perder sus empleos por la nueva tecnología, se negaran a tomar parte en el proyecto.
Claro está que los avances informáticos y cinematográficos no han cesado desde ese entonces, propiciando, lo que para quienes en aquel entonces pasabamos por la infancia, fue acariciado como un sueño que, con el paso del tiempo, parecía cada vez más distante: Una secuela.

Explicar a fondo todo lo que
Tron representó para su época sería bastante complicado, pero basta con indicar que entre líneas, pudimos encontrar claras referencias a la informática pasada, presente y, seguramente, futura. Para muestra, recordemos a
CLU, cuyo nombre proviene de un lenguaje de programación creado por un equipo del MIT bajo la dirección de Bárbara Liskov. Asimismo, el siempre discreto
BIT, cuyas únicas respuestas eran SÍ y NO, tal como ocurre en los procesos computacionales. La lista seguiría, pero en esta ocasión y a falta de pocos días para el estreno de
Tron: Legacy, resultará más importante centrarnos en la trama para que quienes no están familiarizados con ella empiecen a adentrarse en ese maravilloso mundo, en la misma forma que lo hizo
Kevin Flynn (Jeff Bridges) en su momento y en la que veremos a
Sam (Garrett Hedlund) hacerlo ahora para ir en busca de su padre.

Si bien cuando
Kevin fue introducido al mundo virtual por el malvado
Master Control las cosas eran duras y las garantías de supervivencia eran mínimas para propios y extraños, en las casi tres décadas transcurridas no podríamos hablar de una mejoría pues, por el contrario, ahora encontramos un ambiente aún más complejo y temible a casusa de las "mejoras" realizadas por quien luego de una frenética lucha se dio a la tarea de eliminar el programa malicioso y restablecer el orden preexistente que, en esta ocasión, se ha encargado de atraer a su hijo
Sam quien, luego de un extraño mensaje procedente del antiguo lugar de trabajo de su padre pasa por un proceso similar al que vimos en 1982 llegando desconcertado y teniendo que hacerse de aliados para contar la historia. Es así como hallamos a la aguerrida
Quorra (la bella
Olivia Wilde), devota a
Kevin, su creador y por ende, a apoyar la causa de Sam quien muy pronto se dará cuenta de que en ese universo nada es lo que parece.

En
Tron: Legacy destaca, además de la impresionante aplicación de la tecnología
3D, el regreso de los dos principales protagonistas de la primera historia:
Kevin Flynn (Jeff Bridges) y
Alan Bradley (Bruce Boxleitner), un suceso similar al que recientemente vimos en
Wall Street: Money Never Sleeps. Steven Lisberger, escritor, guionista y director de la primera entrega, participó en esta nueva producción como productor, cediendo su lugar en los otros roles a
Joseph Kosinski como director y a media docena de personas como escritores y guionistas

Otro punto digno de ser mencionado es la aparición del dúo francés
Daft Punk, mismo que tuvo a su cargo la musicalización de la cinta (Click
aquí para ver el trailer con el tema
Derezzed).
A pesar de que
Tron no llegó a situarse entre las más taquilleras de su época, siendo opacada, entre otras, por
ET: The Extraterrestrial, pero con el paso del tiempo ha logrado hacerse de una verdadera legión de seguidores los cuales, seguramente, no dejarán pasar la oportunidad para llevar a
Tron: Legacy a la cima de la taquilla en su semana de estreno y permitirle ubicarse en un buen puesto en el conteo final de este
2010 que está próximo a terminar.
TRAILER SUBTITULADO